domingo, mayo 19, 2013

ALEGORÍA DE LA CAVERNA: EXPLICACIÓN (VIDEO)



Si no has has visto la Primera parte de La Alegoría de la Caverna, te recomiendo pinchar en el enlace.



SIMBOLISMO ONTOLÓGICO Y EPISTEMOLÓGICO
La caverna subterránea simboliza el mundo sensible tanto en el ámbito natural como en el social: la sociedad humana ignorante de todo conocimiento. Es por ello el estado de conocimiento que Platón denomina doxa u opinión, donde predomina la apariencia de lo perecedero.
        Los encadenados que confunden la realidad con las sombras de objetos falsos simbolizan a los hombres más errados. Muy probablemente se refiere Platón a los artistas naturalistas que copian los seres sensibles. Las sombras en la pared de la caverna simbolizan las sombras terrestres, reflejos en lagos o ríos y copias artísticas de las cosas naturales. La situación de los encadenados se refiere al grado ínfimo de conocimiento que Platón denomina eikasia  o imaginación.
            El encadenado liberado que confunde los objetos falsos y el fuego con la realidad y que no ha salido aún de la caverna, simboliza al hombre común no iniciado en el conocimiento. Los objetos falsos simbolizan las cosas naturales y el fuego de la cueva al Sol. Efectivamente, gracias al fuego ve el cautivo los objetos de la caverna y gracias al Sol vemos nosotros las cosas sensibles. La situación de tales hombres simboliza el estado de conocimiento de pistis o creencia. Evidentemente seguimos estando errados, pero el error de pistis es, por decirlo de algún modo, menos disparatado que el anterior.

            Cuando el liberado sale de la caverna tiende a volver porque el dolor que le provoca la luz potente del exterior es insoportable y cegador. Quiere decir Platón que el hombre acostumbrado al error no reconoce la verdad aunque la tenga delante y tiene miedo de abandonar sus opiniones pasadas. El hombre liberado necesita ir poco a poco acostumbrando su vista a la luz. Esto es, el hombre que anhele conocimiento necesita un método adecuado de educación que le permita asimilar poco a poco la verdad.
      El mundo exterior a la caverna simboliza el mundo inteligible de la Ideas. El estado de conocimiento correspondiente es episteme, el ámbito de la verdadera realidad eterna y estática de las Ideas. La visión simboliza el entendimiento y la luz del Sol que hace posible la visión, la capacidad de activar nuestro entendimiento que tiene la idea de Bien.
            Cuando el hombre liberado sale de la caverna ve primero las sombras terrestres y los reflejos en ríos y lagos de las cosas naturales y considera que esto es lo real. Tal individuo simboliza al matemático y las sombras y reflejos, a los números y figuras geométricas afines a su disciplina. El acostumbramiento visual a la luz con los ojos entornados y la habituación a estos nuevos objetos son una preparación necesaria a la siguiente etapa. Simboliza esto que la familiarización de la inteligencia con las disciplinas matemáticas es necesaria para pasar al nivel de conocimiento siguiente. Se refiere por tanto Platón a la propedéutica. La situación de este hombre simboliza el grado de conocimiento de dianoia.
            Una vez que el hombre liberado acostumbró su vista a la luz podrá alzar la mirada y ver las cosas naturales mismas: rocas, plantas y animales terrestres; pero no podrá mirar al cielo porque le dañaría la vista el Sol. Luego podrá mirar al cielo, pero por la noche, viendo las estrellas y la Luna, y por último estará en disposición de ver el Sol. Deducirá entonces que gracias al Sol ve las demás cosas. Simboliza todo ello que el matemático está en disposición de pasar al siguiente grado de conocimiento. Las cosas sensibles simbolizan las Ideas mismas. Los distintos niveles de cosas naturales que ve progresivamente se refieren al proceso dialéctico del conocimiento que asciende de unas Ideas inferiores (Ideas de cosas naturales), hasta las Ideas superiores (estéticas y éticas), llegando finalmente a la Idea reina o Idea de Bien, simbolizada por el Sol. La jerarquía de las cosas sensibles fuera de la caverna se refiere a la jerarquía de las propias Ideas. El hombre liberado que ve las cosas sensibles simboliza al filósofo. La luz del Sol hace posible la visión de las cosas alojándose en ellas. Simboliza esto que la Idea de Bien hace posible que entendamos la realidad que son las demás Ideas en virtud de cierta característica activadora y estimulante para la inteligencia que tiene dicha Idea. Tal vez se refiere aquí Platón a la atracción erótica o amorosa que despierta el Bien, en su forma de Idea de Belleza, y que es el origen de la inclinación de los hombres al conocimiento. El Bien participa, está alojado y presente en todas las demás Ideas. La situación del hombre que ve las cosas sensibles fuera de la caverna simboliza el último grado de conocimiento llamado noesis.

SIMBOLISMO ÉTICO Y POLÍTICO.
Además de la lectura epistemológica y ontológica el mito platónico tiene ciertos mensajes éticos y políticos, así como al menos una alusión clara a Sócrates.
         Cuando el hombre liberado descubre el mundo natural no tiene ningún interés en volver a la caverna. La visión del paisaje es en sí mismo bastante gratificante y placentero. Lo que Platón quiere decirnos es que el filósofo ha alcanzado la virtud que consiste en el conocimiento pleno de la realidad. La contemplación teórica de las Ideas es la situación más gratificante para el hombre y la que le brinda mayor perfección.
          Una razón para volver es la justicia.  Si el liberado lo llegó a ser gracias a un esfuerzo colectivo de ciertos hombres encadenados que le ayudaron a salir es de justicia intentar rescatarles para pagarles el favor. Es decir, que si el filósofo lo es gracias a la sociedad que se ha preocupado de educarlo y prepararlo debidamente, es justo que vuelva a la sociedad e intente predisponer las mentes de sus compatriotas al verdadero conocimiento. Tal filósofo está en deuda con la sociedad. Se refiere Platón en este caso a su utopía política donde el Estado procuraría para todos una educación que fuese buena para el individuo y repercutiese de una manera directa o indirecta en un beneficio colectivo. Similar planteamiento tenían ciertos países comunistas del este de Europa cuando exigían al gran científico que quería emigrar a EE.UU, donde estaría sin duda mejor pagado, que se quedara en el país y que su genio revirtiese en un beneficio para todos sus compatriotas.
          Otro motivo para volver es el amor a los amigos errados que aún están en la caverna. Sócrates es el filósofo hecho a sí mismo y se preocupa de buscar la verdad con sus discípulos por un motivo exclusivamente amoroso. Es sabido que para Sócrates lo único que justifica la pedagogía es el amor, por eso califica la relación entre maestro y discípulo como una relación erótica, esto es, amorosa. La actividad filosófica-social (el dialogo socrático y no la reflexión solitaria) es evidentemente una vuelta a la caverna. Si Sócrates no es un ermitaño dedicado íntimamente a sus reflexiones es por el cariño y compasión que le despiertan sus jóvenes amigos errados y deseosos de saber. El mensaje subliminar de Platón es que la virtud individual, puramente ética, no es completa si no se convierte en virtud política. La perfección del hombre está con los otros hombres, en el ámbito social. 
            Si el hombre liberado vuelve de hecho a la caverna no será muy bien recibido. Cuanto menos será considerado un loco risible. Se refiere Platón de nuevo a Sócrates, al filósofo hecho a sí mismo, y no por la colectividad, y que decide filosofar en sociedad dialogando y predisponiendo las mentes a la verdad. En el mejor de los casos tal individuo será considerado un loco curioso que habla de cosas que nadie conoce y parecen disparatadas. El filósofo autodidacta, Sócrates mismo, pronto pasará de ser un loco risible a un loco peligroso, pues su actividad filosófica y social hace peligrar el orden vigente. Los poderosos, que son los que más tienen que perder, intentarán deshacerse de él. Ciertamente Sócrates murió injustamente en la Atenas democrática por defender la verdad. 
                                                                             

1 comentario:

Oz dijo...

Excelente post amigo, muchas gracias por compartirlo, da gusto visitar este espacio. Te invito a visitarme en:
http://leyendas-de-oriente.blogspot.com/

Un gran saludo, Oz.