domingo, diciembre 22, 2013

LA ÉTICA DE PLATÓN (VIDEO)

 
Platón especula a partir de sus propias experiencias internas en torno al alma, similares a las de cada uno de nosotros. Veamos cual es la naturaleza de esta especulación introspectiva. A veces nuestro interior, nuestra mente o alma, muestra algunas tensiones o contradicciones. Pasamos por una pastelería y queremos y no queremos comernos un pastel. Vemos fumar a un amigo y deseamos y no deseamos fumar. Fumar es malo, pero aporta placer. Se produce una especie de lucha interna. De este conflicto Platón deduce una cosa: el alma no es unitaria. Para que exista conflicto deben existir al menos dos partes en liza. Profundizando en esta experiencia, ¿qué podemos concluir? Yo sé que fumar me perjudica, tengo los conocimientos básicos para saber que el tabaco es malo para mi salud, es por ello que siempre que me dispongo a fumar me lo pienso dos veces. No obstante, tengo una inclinación, un deseo muy poderoso de fumar en determinados momentos. A veces, si mi voluntad es lo suficientemente fuerte, se pone al servicio de mi razón y no fumo. Venzo y someto de esta manera mi deseo de fumar. Otras veces, si mi voluntad es débil, el deseo vence y se impone a las consideraciones racionales, a mi propósito de no fumar. Si mi razón alcanza un conocimiento aceptable sobre los males del tabaco y fuese muy reflexiva a la hora de fumar; si mi voluntad fuese siempre fuerte y esta fortaleza fuese utilizada por mi razón para hacer cumplir sus propósitos venciendo siempre mis inclinaciones o deseos insanos, entonces resultaría un cierto equilibrio interior que me haría la vida más llevadera, me haría un poco más feliz. Esto es lo que viene a decir Platón con otras palabras. 

viernes, diciembre 06, 2013

CONSTITUCIÓN Y DERECHOS HUMANOS



El apartado 3 del artículo 16 de la Constitución, afirma: ”Ninguna confesión tendrá carácter estatal. Los poderes públicos tendrán en cuenta las creencias religiosas de la sociedad española y mantendrán las consiguientes relaciones de cooperación con la Iglesia católica y las demás confesiones”.
    Una interpretación rigurosa del apartado, centrándonos en la primera y contundente frase, apunta al carácter aconfesional del Estado. Y esto implica que el Estado no debería contribuir al mantenimiento de ningún credo religioso y mucho menos a su fomento. No obstante, el enunciado siguiente habla de “las creencias religiosas” y “la Iglesia católica”. ¿Frase inútil, entonces? El segundo enunciado que en puridad no debería contradecir al primero, más claro y contundente, actúa como un subterfugio que se traduce en la praxis política como el mantenimiento, cuando no el fomento, de la religión católica por parte del Estado. Ciudadanos designados por la jerarquía eclesiástica, sin presentarse previamente a ninguna oposición y sin libertad de cátedra (hechos ambos suficientes para escandalizar a cualquier persona con convicciones democráticas), dan clases de adoctrinamiento moral y religioso en colegios e institutos públicos. Hay más. El sueldo que reciben sale del Erario. O sea, de su bolsillo y del mío, por más que sea usted agnóstico o ateo. 

miércoles, noviembre 27, 2013

ENTREVISTA AL ESCRITOR JESÚS MARTÍN RODRÍGUEZ


Jesús Palomar, profesor y escritor, entrevista al escritor y profesor Jesús Martín Rodríguez con ocasión de la publicación de su segundo libro de relatos El filósofo impaciente


Nos citamos en Peña Grande, un chiringuito clásico de Santa Pola al borde del Mediterráneo. Hace buen día, a pesar de estar ya en noviembre. Jesús Martín toma una tónica y yo pido un café con leche. El primer par de preguntas que le formulo para abrir boca son muy directas:

—¿Por qué escribes? ¿Cómo definirías tu estilo?

—Ojalá pudiera saber yo por qué escribo. En realidad, lo hago desde hace mucho tiempo. Cuando era solo un niño empecé una novela que se titulaba Huracán y contaba cómo un huracán se acercaba peligrosamente a Nueva York. Era la época de las películas de desastres naturales como Terremoto, El Coloso en llamas o La aventura del Poseidón. Por supuesto, no la terminé. No sé qué habrá sido de aquellas cuartillas escritas a mano. Siempre he tenido necesidad de contar historias, aunque desconozco el motivo. Creo que mi estilo es sencillo, sin grandes alardes semánticos; me gusta centrarme en la historia sobre todo.

—La mayoría de los relatos de El filósofo impaciente destilan filosofía. Explícitamente dos de ellos se refieren a Borges y a Kafka, dos escritores muy filosóficos y, por ende, grandes escritores de relato breve. ¿Crees que el relato breve es un género especialmente adecuado para la filosofía? ¿Qué filósofos han influido especialmente en tus relatos? ¿Qué opinas de Borges?

—Creo que cualquier manifestación artística destila filosofía en mayor o menor medida. Como la vida misma. En relación con la literatura, no creo que un determinado género sea más proclive a la filosofía. Esta puede impregnar una novela, una poesía, una obra de teatro y, por supuesto, un relato corto. En mi primer libro de relatos, Helénicas, también había mucha filosofía. Son muchos los filósofos que influyen en mi literatura. Los existencialistas como Sartre o Heidegger. También los grandes pesimistas como Cioran o Schopenhauer. En cuanto a Borges, me parece un cuentista sobresaliente del que me siento gratamente influenciado. A pesar de que el relato que he escrito sobre él no lo deja muy bien parado —Jesús ríe y toma un sorbo del vaso. Su mirada se desplaza hacia el mar, donde un par de bañistas se han lanzado a las olas aprovechando los veinte grados de temperatura.

—¿Eres un profesor de Filosofía que escribe o un escritor que trabaja como profesor de Filosofía?

—Soy un profesor de Filosofía  a quien le gustaría dejar de ser profesor de Filosofía y vivir del cuento —vuelve a reír, esta vez es un atisbo de carcajada.

—Siendo profesor de Filosofía es obligada un par de preguntas: ¿Qué opinas de la reducción de horas de Filosofía en la LOMCE?¿Y de la enseñanza en España?

martes, noviembre 12, 2013

TOLERANCIA

A menudo escuchamos a nuestros políticos decir que “hay que ser tolerantes” o que “la tolerancia es una virtud democrática”. También es común que el político de turno proclame que hay que aplicar “tolerancia cero” a la violencia doméstica o a la apología del terrorismo, evitando así la palabra intolerancia por miedo a ser tachado de antidemocrático o autoritario. Es obvio que la palabra tolerancia, como tantas otras propias del lenguaje político, ha perdido su significado original y ha pasado a convertirse en un mantra que tiende a hipnotizar tanto al que la dice como al que la escucha. Es pertinente pues intentar aclarar un poco su significado originario.


jueves, octubre 31, 2013

ENSEÑANZA Y MELANCOLÍA



¿Es la Lomce una catástrofe? Lo más descorazonador de la ley Wert no es que sea una catástrofe. Sino que en lugar de combatir la permanente catástrofe que supone la Logse-loe, parece continuarla a su manera. Se desaprovecha entonces una fabulosa oportunidad para mejorar sustancialmente el sistema. Gran parte del mal de la ley Wert es lo que ésta sigue conservando de la ley anterior: la promoción de curso con más de dos asignaturas suspensas, por ejemplo. A esto se añaden nuevos males, como el desprecio palmario a las asignaturas de carácter humanístico fundamentales para una formación integral y no solo profesional. No obstante, hay algunas cosas buenas: la explícita diversificación y cierto rigor en los procesos selectivos, pues toda instrucción debe buscar excelencia, y quien no supera un mínimo de conocimientos no es segregado, simplemente ha suspendido y no puede ascender al nivel siguiente. De elemental justicia resulta también que el título de Eso y Bachillerato lo conceda el Estado mediante un examen unificador, igualando de este modo a los centros públicos y los privados. Se acabaría así con la suspicacia sobre el privilegio de lo privado y el presunto pago de las familias por la titulación de sus hijos.

Así las cosas, tenemos dos modelos propuestos. La Loe prefiere una primaria alargada hasta los dieciséis años (en la práctica hasta los dieciocho o más) donde se ofrece al alumno una socialización continua y una instrucción básica para ir tirando. La Lomce parece aflojar un poquito en este aspecto socializador, pero pretende que la enseñanza en los institutos se convierta en una especie de formación profesional básica.


miércoles, octubre 16, 2013

HANNAH ARENDT Y LA BANALIDAD DEL MAL (video completo)

Vuelvo a publicar el video documental sobre Hannah Arendt que lancé a la red en el año 2009. Esta vez en su versión completa y con algunas mejoras en el sonido y la imagen. Ahora lo podremos ver de un tirón con algo más de calidad.


Hannah Arendt y la banalidad del mal

La necesidad de comprender.
La historia nos presenta ejemplos de matanzas desenfrenadas y esclavización de masas humanas en procesos de conquista y colonización. Ni siquiera los campos de concentración fueron una invención de los nazis. Lo verdaderamente peculiar de la dominación totalitaria queda ejemplificado en el cambio que se produjo cuando el control de los campos pasó de las SA a las SS. Arendt lo caracteriza en estos términos:

“El verdadero horror comenzó cuando los hombres de las SS se encargaron de la administración de los campos. La antigua bestialidad espontánea de la SA dio pasó a una destrucción absolutamente fría y sistemática de los cuerpos humanos, calculada para destruir la dignidad humana por la SS. La muerte se evitaba o se posponía indefinidamente. Los campos ya no eran parques de recreo para bestias con forma humana como las camisas pardas, es decir, para hombres que realmente correspondían a instituciones mentales y a prisiones; se tornó cierto lo opuesto: se convirtieron en «terrenos de entrenamiento» en los que hombres perfectamente normales eran preparados para llegar a ser miembros de pleno derecho de las SS”

La historia nos proporciona diferentes encarnaciones del mal con una pléyade de motivos humanos. El agente del mal se suele mover por orgullo, envidia, odio o resentimiento. Y en este marco explicativo pueden encajar las brutalidades de las SA, pero no la fría y sistemática ejecución masiva perpetrada por las SS. Lo que Arendt destaca es que el agente del mal ejemplificado por las SS no obraba por ningún motivo de esta naturaleza. Él se veía a sí mismo como instrumento de un programa de eliminación de lo humano del que formaban parte el asesinato y la tortura como simples técnicas de gestión o como efectos colaterales exigidos por el funcionamiento del sistema.

Arendt considera esta forma de mal como una manifestación nueva: de una parte, porque se muestra reticente a las categorías tradicionales que explican las formas extremas del mal como perversiones de sentimientos humanos; de otra, porque responde a objetivos inéditos, que se resumen en la destrucción de la idea misma de humanidad.

¿Por qué lo hicieron? En "Memoria del mal, tentación del bien" Tzvetan Todorov advierte que la dificultad que plantea explicar y comprender los crímenes nazis puede inducir a situarlos fuera del umbral de lo ‘humano’ y a relegarlos al plano de lo ‘bestial’ o lo ‘monstruoso’. Pero calificar a tales individuos como monstruos los sitúa inmediatamente al otro lado de la línea. Algo demasiado cómodo. “Eran monstruos, o estaban locos” son afirmaciones que vienen a tranquilizar nuestras conciencias y a finiquitar toda reflexión. Pero tal actitud nos deja de nuevo a la intemperie ante futuros acontecimientos similares. Ni eran monstruos ni estaban locos.

¿Por qué lo hicieron? La pregunta sigue estando viva, y nos incumbe sobremanera, pues en ella nos jugamos nuestra propia humanidad.


domingo, octubre 13, 2013

APORÍAS NACIONALISTAS

El surgir de un nuevo Estado nunca se ha debido a decisiones colectivas expresadas en sufragio o a la providencia de ancestrales espíritus de los pueblos. La Historia puso las fronteras, pero los hombres podemos hacer algo mucho más importante: que a un lado y al otro de la línea haya justicia y libertad.


Tras la Segunda Guerra Mundial, conocidas las atrocidades nazis, el concepto de raza entra en declive moral y durante la segunda mitad del siglo XX, tras serias investigaciones genéticas, se convierte también en un concepto débil científicamente. Esto hace que casi ningún nacionalista se atreva hoy explícitamente a hablar de raza. Resulta que la raza es sustituida por la lengua, más políticamente correcta, aderezada hábilmente con la palabra cultura, tan bien sonante como un hermosísimo vals. De modo que si en lugar de apelar a una raza diferente para justificar la secesión apelamos a la lengua y a la cultura, siendo exactamente lo mismo, parece otra cosa más digna y respetable. ¿Y qué ocurre cuando se habla la misma lengua? Entonces es el factor religioso el que se constituye como bandera nacionalista. De lo que se deduce que sería una tragedia inmensa para cualquier nacionalista no disponer de alguno de estos tres rasgos justificativos para llevar a cabo su programa político. Se entiende entonces la angustia de los nacionalismos lingüísticos, sin raza ni religión a la que echar mano.

   De modo que raza, lengua y religión han sido tradicionalmente los elementos que han intentado justificar la existencia real de una nación; los signos visibles de una realidad inabarcable y preexistente que, como puntas insignificantes de iceberg, se han considerado demasiadas veces pruebas irrefutables de la vastedad de hielo sumergido en las aguas. Y, sin embargo, esta dialéctica nacionalista de lo oculto y lo profundo sólo puede articularse en un lenguaje esquivo ajeno a la razón, pariente cercano del sermón religioso o la narración mítica.

Incluso los que admiten que la nación es una monolítica y fantasmal identidad colectiva no pueden obviar que se manifiesta en individuos reales de carne y hueso; es decir, de modo discontinuo. Siendo el Estado un territorio continuo, ¿cómo conjugar esta asimetría?, ¿qué hacer con presuntas naciones diferentes que conviven en el mismo espacio? Hitler tenía su propia respuesta. Pero para todos los que no comulgamos con ella es, desde luego, una ineludible aporía.

La democracia tiene que ver con decidir, pero no es solo derecho a decidir. No tenemos derecho a decidir si Napoleón fue emperador de China o si apedreamos al vecino del quinto tan solo porque lo deseamos y lo sentimos así, sin más. Aunque sea mediante un inmaculado referéndum. La soberanía tampoco se decide por sufragio. Nos viene dada por la Historia o se cambia tras un hecho revolucionario. El derecho a decidir si somos soberanos es un absurdo lógico y jurídico, pues si tal derecho existiese se estaría constatando la soberanía antes de la misma decisión. El presunto derecho a decidir la secesión es una variante insidiosa de lo anterior.

Si la creación de un Estado fuese cuestión de decisión colectiva según deseos y sentimientos, entonces éstos deberían ser expresados periódicamente por cada generación. Pues el deseo, como la donna de la ópera, è mobile. Abuelos, padres e hijos pueden desear y sentir cosas diferentes. Aun así, tan digno de ser escuchado sería el anhelo independentista de algunos vascos o catalanes como el del último pueblo de la provincia de Albacete, y aun del más pequeño de los barrios de ese último pueblo, y así ad infinitum. De modo que la aporía nacionalista se nos cuela esta vez por otra rendija. Abstracta reflexión que nos lleva a lo concreto: Badalona, pongamos por caso. ¿Reconocemos su derecho de autodeterminación, señor Mas?

Los Estados europeos son el resultado de complejos avatares históricos. Es una cuestión de facto, no de iure. Surgieron a trancas y barrancas, y demasiadas veces se apeló a bodas concertadas que sólo convenían a reyes o príncipes. Pero este hecho no justifica que los actuales Estados deban ser desmantelados. La mayoría de los que optamos hoy por conservar las Pirámides de Egipto no aprobamos la manera en que se levantaron. Los Estados son fruto de la Historia y no responden ya a ninguna voluntad malvada a la que podamos llevar a un tribunal. Pocas cosas humanas que veneramos todos los días han nacido por una irreprochable racionalidad y buena voluntad. Si Alexander Fleming hubiese investigado sólo por deseo de fama o vanidad, ¿deberíamos dejar de usar la penicilina?
     
    Estamos en el siglo XXI y pretendemos aprender de la Historia. Desde una postura medianamente ilustrada el problema de destruir o construir un Estado carece de interés. Lo verdaderamente importante es si ese o aquel Estado es apropiado para mantener la paz, si sus ciudadanos son libres, hay verdadera justicia social y respeto debido a las minorías.¿O acaso los muy democráticos constructores de nuevos estados pretenden instaurar valores muy diferentes a éstos?

lunes, septiembre 09, 2013

DEMOCRACIA: ¿SORTEO O ELECCIÓN?

 Si echamos un vistazo a los escritos de Harrington, Montesquieu y Rousseau, independientemente de sus preferencias políticas, coinciden en una cuestión epistemológica clara: constituir el poder a partir de sorteo es propio de las democracias mientras que la elección de cargos es más afín a formas aristocráticas. Para estos autores las llamadas democracias actuales serían más bien formas representativas de gobierno de carácter aristocrático, a menudo llamadas repúblicas. Los revolucionarios franceses y los padres de la nación de EE.UU tenían clara esta diferencia. ¿Por qué entonces incluimos hoy a la antigua polis ateniense, donde predominaba el sorteo, y a los gobiernos representativos electos en la misma categoría política? La respuesta no es fácil, y habría que analizar el discurso político de los últimos 200 años, pero adelantamos dos pinceladas. Tanto el sorteo como la elección se oponen al gobierno por herencia propio del antiguo régimen, y esto paredce hermanarlos. También el desafortunado título del libro de Tocqueville “La democracia en América” abundó en la confusión de los términos. 
La democracia antigua no implicaba que todos los cargos se obtuvieran por sorteo. En la antigua Atenas se combinaba el sorteo con la elección de magistrados, pero dando prioridad al sorteo. De 700 magistrados alrededor de 600 lo eran por sorteo. Se prefería la elección solamente en algunas áreas  especializadas como la militar y la financiera. Así, los jefes del ejército y los contables públicos eran elegidos. 
Puesto que tenemos muchas razones para pensar que los antiguos atenienses no eran tontos, ¿qué mecanismos utilizaban para neutralizar los posibles inconvenientes del azar en la asignación de cargos? Primero dos de tipo general. La rotación, que posibilitaba que los ciudadanos atenienses pudiesen ejercer como magistrados una sola vez en la vida durante un año (con la excepción de la boule o consejo que debido a cuestiones demográficas podían ser dos veces). Y la naturaleza colegiada de las instituciones democráticas. Existían otros mecanismos preventivos antes, durante y después de la asignación del cargo. Antes del mandato existía el voluntariado, que permitía una forma de autocensura, ya que los que no se consideraban a sí mismos capaces no se presentaban al sorteo. La docimasia, una especie de examen de aptitud que permitía eliminar a los bandidos y a los locos; y el ostracismo que permitía inhabilitar temporalmente a un ciudadano considerado como peligroso: cada ciudadano podía designar a otro y el más votado era alejado de la vida política durante diez años. Durante el mandato, los magistrados eran revocables en todo momento por un voto de la Asamblea. Al final del mandato, los magistrados debían rendir cuentas y tal acontecimiento era seguido de recompensas honoríficas o de sanciones eventualmente severas. El riesgo de sanciones hacía que se presentasen al sorteo menos voluntarios potencialmente peligrosos para la democracia. Incluso tiempo después del mandato dos procedimientos de acusación pública permitían encausar a ciudadanos presuntamente culpables: el  graphe paranomon y la Eisangelia, uno para reexaminar una decisión de la Asamblea (se podía castigar a un ciudadano que hubiera inducido con sus argumentos a adoptar un proyecto a la asamblea que resultara perjudicial para la polis), y el otro permitía acusar a un magistrado de una acción política o de un presunto delito que lesionaba los intereses de la ciudad, como una corrupción o un complot. 
En resumen. La elección presupone que se puede confiar en la virtud de algunos ciudadanos. Se confía en los mejores, de modo que los mecanismos de control son mal vistos. Mientras que el sorteo asume los conflictos y las imperfecciones individuales. Desconfiar del poder se considera virtud política y por tanto se prevén controles en todas las etapas.
Tras esta escueta reflexión me surgen dos dilemas:
¿Seguimos desprestigiando el sorteo como una fórmula loca de designar gobernantes o lo dignificamos fijándonos en el modelo griego? ¿Seguimos llamando democracia a los modelos electivos o rescatamos el genuino nombre de gobiernos representativos?

Recomiendo a los interesados en el tema el extraordinario libro de Bernand Manin “Los principios del gobierno representativo"

También muy interesante el siguiente enlace donde Francis Dpuis-Déri, profesor de ciencias políticas de la Universidad de Quebec, ananliza El espíritu antidemocrático de las "democracias" modernas.

lunes, agosto 26, 2013

DEMOCRACIA, CIUDADANÍA Y DERECHOS



Ciudadanos son las personas que viven en un país que tiene reconocidos ciertos derechos fundamentales y que también tiene la obligación de cumplir ciertos deberes. Los derechos fundamentales son de dos tipos: derechos políticos y derechos civiles. 

Los derechos políticos. 
Todos los ciudadanos tienen el derecho de elegir a sus representantes políticos por medio de unas elecciones libres. Es decir, tienen derecho a participar en la vida política al menos (aunque no solamente) por medio del sufragio universal, libre, directo y secreto. También tienen derecho a presentarse ellos mismos para ser elegidos como representantes de los demás ciudadanos. Es decir, pueden proponerse como candidatos tras exponer sus ideas públicamente. 
No obstante, la libertad política no queda garantizada si no hay una verdadera independencia de poderes. Para que tal independencia sea efectiva es ineludible plantear una serie de procedimientos que a continuación se citan: 
Los diputados, que conformarán el poder legislativo, y el presidente de la nación, que conformará el ejecutivo, serán elegidos a doble vuelta en elecciones separadas en el tiempo. Y ningún representante sobrepasará más de dos periodos legislativos de cuatro años, volviendo después a la sociedad civil con los mismos derechos que tenía antes. 
Habrá un diputado uninominal, con mandato imperativo y revocable, por cada setenta mil o cien mil habitantes, pagados directamente por los representados a través de los colegios electorales. Los diputados, que conforman el poder legislativo, propondrán las leyes en función de los dictados de la sociedad civil. Las leyes propuestas deben ser aprobadas en una Cámara Legislativa, y aparecer en el Boletín Oficial de la Nación para tener carácter coercitivo. 
La sociedad civil elegirá a un Presidente de la Nación que formará gobierno. Los ministros serán los únicos cargos públicos nombrados a dedo. El Gobierno se limitará a ejecutar sirviéndose de toda sus estructuras de poder y de funcionarios, pero no legislará. 
Todos los funcionarios, excepto los cargos electos y de gobierno, tendrán acceso a las plazas mediante oposiciones libres y transparentes, válidas para cualquier parte de la nación y siendo las mismas en todo el territorio. Entre tales funcionarios se encuentran los jueces. Los jueces son el poder judicial. No obstante, si hubiese necesidad de un órgano judicial superior, debería surgir mediante una consulta directa realizada a todos los jueces, procuradores, abogados, fiscales, etc., que intervienen en el ejercicio de la justicia. En cualquier caso, nunca designados por el ejecutivo o el legislativo. Su función es la de vigilar y controlar al poder ejecutivo y legislativo, e incluso al judicial (que a la vez estará controlado por los otros dos poderes).
Los partidos, sindicatos, patronal y cualquier asociación deben pertenecer a la sociedad civil, y ser sufragados voluntariamente sólo por sus simpatizantes o socios por medio de las cuotas periódicas y reguladas. Y no podrán aceptar ninguna financiación de grupos de presión. 

viernes, agosto 23, 2013

LA ÉTICA DE ARISTÓTELES (VIDEO)


 

LA ÉTICA DE ARISTÓTELES
¿Cómo se proponía Aristóteles alcanzar la felicidad? Según Aristóteles existen cosas que nos pasan y cosas que hacemos. Las cosas que nos pasan son, literalmente, pasiones. Generalmente las pasiones no las podemos controlar. Si hay una tormenta un día en el que voy al campo o si me enamoro de alguien no lo puedo evitar. Mojarse en el campo y enamorarse son pasiones. Frente a las pasiones están las acciones. Todo aquello que efectivamente hago. La tormenta me pasa, pero decidir ir a la excursión es una acción. He elegido ir. Enamorarme me pasa, pero si me declaro a mi amada es una acción que he elegido y podría no hacer. Según Aristóteles la felicidad no se logra a través de las pasiones, sino a través de las acciones. La felicidad no depende de las cosas que nos pasan sino de las cosas que hacemos. Y muy concretamente de las cosas que hacemos en relación con las cosas que nos pasan. Lo importante es cómo nos comportamos en relación con las pasiones. Lo que quiere decir Aristóteles es que es fundamental para nuestra felicidad nuestro modo de ser, nuestra personalidad. 

sábado, agosto 03, 2013

CAMBIO POLÍTICO




La situación política en la que vivimos es excepcional. La crisis económica y la corrupción han llegado a tocar al mismo sistema de partidos y a la monárquica, que no vive hoy sus mejores momentos. Encuestas recientes ponen de manifiesto por primera vez que la pérdida en intención de voto en el partido gobernante no se traduce en ganancias en el otro gran partido de la oposición. Asimismo los índices de abstención aumentan hasta límites insospechados, lo que sugiere un alto grado de insatisfacción política. La gente empieza a cuestionarse el sistema sin miedo a que le tachen de antidemocrático o radical, y las consignas partidistas que animaban a votar “para poder quejarse después” o que obligaban a asumir lo que hay “porque es lo menos malo de lo posible”, cada vez cuelan menos. ¿Podría ocurrir entonces que habiendo gran número de ciudadanos que coinciden en la crítica, estemos más cerca de que se produzca un cambio para mejor en nuestra forma de organización política? Sí, podría ocurrir. 

sábado, julio 06, 2013

IZQUIERDA Y DERECHA


«¿Es verdad o no es verdad que la primera pregunta que nos planteamos cuando intercambiamos una opinión sobre un político es si es de derechas o de izquierdas?» 
Norberto Bobbio. Derecha e izquierda 
«Ser de la izquierda es, como ser de la derecha, una de las infinitas maneras que el hombre puede elegir para ser un imbécil: ambas, en efecto, son formas de la hemiplejía moral» 
J. Ortega y Gasset. La rebelión de las masas.

Hay mucha gente que se autodenomina de izquierdas, hay otros (en mi opinión muchos menos) que se autodenominan de derechas. Y hay muchos que son denominados de derechas por los que se autodenominan de izquierdas. Aunque también hay algunos denominados de izquierdas por los que se autodenominan a sí mismos de derechas. Muchos se sienten de derechas o de izquierdas porque así se sentían sus abuelos o padres. En fin, esto son datos que tienen interés para la antropología, la sociología o para la psicología social. Pero poco nos dicen en relación con el significado de los términos. En mi opinión hoy por hoy estas dos palabras no aportan nada a la teoría política. Actúan como mantras hipnóticos que tienden a bloquear todo intento de esclarecer conceptos políticos. Y empezar un debate evocando la izquierda o la derecha, es el modo más sencillo de acabar en confusión.

sábado, junio 29, 2013

DESAHOGO DE FINAL DE CURSO


Mi amigo y colega Ángel LuisAlfaro me pasó hace unos días un desahogo de final de curso con el que no podía estar en desacuerdo. Me atreví a sugerirle algunos cambios formales y a incluir alguna glosa que fue aceptada muy generosamente por su parte. Finalmente, mi estimado colega se animó a dar otro repaso formal al texto mejorándolo sustancialmente. Con su permiso, lo publico en este blog.


El juez miró a los niños acusados de haber cumplido o estar en condiciones de cumplir seis años de vida en el año en curso, y tras verificar las pruebas documentales que demostraban tal hecho, emitió sentencia:
Imponemos a todos, en el periodo decisivo de su desarrollo personal, una condena mínima de diez años en instituciones cerradas donde permanecerán de ocho a dos, de lunes a viernes y de septiembre a junio. Durante ese tiempo se les obligará a transitar un único camino y a compartir su vida en espacios más o menos reducidos con un grupo de congéneres seleccionado con criterios ajenos a su voluntad, entre los que destaca la edad cronológica. En esas condiciones han de recibir la información y el ejemplo formal que, en el mejor de los casos, sean capaces de ofrecerles maestros y profesores; al tiempo que recibirán la información y el ejemplo que les transmitirán, de forma mucho más eficaz, sus compañeros y la propia institución de manera informal (lo que se denomina en la jerga pedagógica “currículum oculto” –obsérvese la cortesía implícita en la aclaración, licencia que se permite el docto magistrado-).
El alumno no podrá elegir los medios del cumplimiento de su condena, ni podrá optar entre diferentes caminos para su educación obligatoria. Si el alumno expresa con su actitud que el camino, el único camino, es manifiestamente  inadecuado para él, o que en su voluntad alberga el deseo abandonar el camino en algún momento del recorrido para todos fijado, haciéndose objetor escolar (con comportamientos tales como utilizar indebidamente el material, incluso romper puertas o ventanas del Centro, insultar y agredir a sus compañeros y profesores –agradezcamos de nuevo la cortesía-), la condena aumentará en uno o dos años, según la persistencia de tales comportamientos y actitudes.
Asimismo se condena a todos a la mentira sistemática, pues no debemos olvidar que la hipocresía y el cinismo son los valores que definen nuestra civilización:

viernes, junio 14, 2013

REQVIEM PHILOSOPHIAE


Requiem por la Filosofía
(Obviamente no soy Marco Antonio, ni la Filosofía es Julio Cesar. Pero sirvan estas letras como sincero homenaje a  William Shakespeare, creador genial, indiscutible pensador y peculiar filósofo)

¡Profesores, padres, alumnos, prestadme atención! Aquí os traigo el cadáver de la Filosofía. Como todos sabéis, el gobierno la ha matado. No vengo a ensalzarla, sino a inhumarla. El mal suele perdurar. A menudo el bien queda sepultado con el muerto. Pero, en justicia, también la Filosofía merece unas palabras, pues hasta un demonio las merece. Con la venia de Wert y los demás, pues Wert es un hombre honrado, como lo son todos los miembros del gobierno, dedicaré esas palabras a la difunta en este improvisado funeral.



El ministro Wert sugiere que la Filosofía era nociva para la juventud, pues ha de ser ésta la razón por la que tan duramente ha sido castigada. Si verdaderamente fue nociva para la juventud, gravemente ha pagado ya por ello. No obstante, la Filosofía era mi amiga, para mí leal y sincera. Pero Wert sugiere que era nociva. Y Wert  es un hombre honrado. Infinitas luces trajo a Occidente. Con ella llegó la democracia a la Antigua Grecia. Y de aquella antigua democracia nacieron nuestras democracias modernas ¿Es la democracia nociva?, ¿es peor la luz que la oscuridad? El mal debería ser de una naturaleza más siniestra y tenebrosa. No obstante, Wert sugiere que la Filosofía es poco recomendable para la juventud, y Wert es un hombre honrado. Con Epicuro nos enseñó a no temer a la muerte y a disfrutar de nuestra corta existencia con inteligente moderación. Nos ejercitamos con el estoico Zenón en apretar los dientes y en soportar con dignidad los duros golpes que nos da la vida. Y con Nietzsche aprendimos que puede haber dioses danzarines y que la sabiduría puede ser una explosión de alegría ¿Es esto perjudicial para la juventud? ¡Perdonadme un momento! La emoción me embarga. Mi corazón está ahí, en el féretro junto a la Filosofía, y he de reposar hasta que torne a mí.


lunes, mayo 27, 2013

KUNG FU: CONOCIMIENTO O SABIDURÍA


 
En ocasiones comento a mis alumnos que hay que distinguir entre conocimiento y sabiduría. La sabiduría necesita de conocimiento, pero el conocimiento mismo no garantiza la sabiduría. Somos sabios cuando no solo conocemos lo que se debe hacer sino que, además, lo hacemos del modo adecuado y en el momento oportuno. Para ello hace falta capacidad de juicio y tiempo para ejercitarla.

Sabiduría viene de sapere que en latín indica saborear. Ciertamente la sabiduría es la masticación, paladeo y digestión del conocimiento. El conocimiento vivenciado, integrado en nuestro ser. Algo, evidentemente, muy difícil. Todas las escuelas de filosofía práctica de la antigua Grecia y las llamadas filosofías orientales la buscan. Y todas ellas coinciden en que hace falta una virtud previa para alcanzarla: la prudencia o phronesis. Sin conocimiento, no hay sabiduría. Pero con conocimiento, sin capacidad de juicio y sin prudencia, tampoco.

Cuando era niño veía la serie Kung fu. Y me entusiasmaba. De mayor he vuelto a ver algunos capítulos, y mi opinión sobre ellos sigue siendo muy positiva. El reflexivo héroe era un verdadero sabio. Se me ocurrió hacer un montaje sintético del primer episodio donde nuestro héroe supera su etapa de aprendizaje. Mi idea era ponérselo a los chavales en clase de Ética o Ciudadanía (si me entusiasmaba a mí cuando era niño, ¿por qué no también a ellos?). Después de todo la serie incide en la phronesis. Y la necesidad de phronesis es el mensaje recurrente de Aristóteles, epicúreos y estoicos tanto o más que de los monjes del templo Shaolín.

domingo, mayo 26, 2013

JENOFONTE Y LA EDUCACIÓN

A menudo los profesores hablamos sobre educación y enseñanza (en fin, sé que esto puede parecer increíble, pero así es). Mi amigo y colega Santiago Blanco (profesor de griego y latín, además de políglota y erudito) me pasó un texto de Jenofonte donde late su preocupación por la formación de los jóvenes. Como siempre los griegos son los más modernos, y descubrimos que sus preocupaciones no son muy diferentes de las nuestras. Lo expongo a continuación para gozo de los presentes. ¡Que lo disfrutéis! 




Por tanto no habrá nadie que no se aparte de esos males y no desee vivamente lo que yo recomiendo, pues una buena educación enseña a cumplir las leyes y a hablar y oír lo justo. En resumen, los que se presten a trabajar constantemente y a ser enseñados tienen como tareas propias lecciones y ejercicios, más la salvación para sus propias ciudades; mientras que los que no quieren ser instruidos a causa del esfuerzo, y se entretienen en placeres inoportunos, ésos son por naturaleza los peores, pues no obedecen a leyes ni a buenas palabras, porque, por no esforzarse, no descubren cómo debe ser el hombre de bien; de modo que no pueden ser ni piadosos ni sabios y, basándose en su falta de educación, censuran constantemente a las personas educadas. En fin, gracias a éstos nada podrá marchar bien; en cambio, gracias a los mejores se hallan todas las ventajas para el hombre. En resumen, los mejores son los que quieren esforzarse.

domingo, mayo 19, 2013

ALEGORÍA DE LA CAVERNA: EXPLICACIÓN (VIDEO)



Si no has has visto la Primera parte de La Alegoría de la Caverna, te recomiendo pinchar en el enlace.



SIMBOLISMO ONTOLÓGICO Y EPISTEMOLÓGICO
La caverna subterránea simboliza el mundo sensible tanto en el ámbito natural como en el social: la sociedad humana ignorante de todo conocimiento. Es por ello el estado de conocimiento que Platón denomina doxa u opinión, donde predomina la apariencia de lo perecedero.
        Los encadenados que confunden la realidad con las sombras de objetos falsos simbolizan a los hombres más errados. Muy probablemente se refiere Platón a los artistas naturalistas que copian los seres sensibles. Las sombras en la pared de la caverna simbolizan las sombras terrestres, reflejos en lagos o ríos y copias artísticas de las cosas naturales. La situación de los encadenados se refiere al grado ínfimo de conocimiento que Platón denomina eikasia  o imaginación.
            El encadenado liberado que confunde los objetos falsos y el fuego con la realidad y que no ha salido aún de la caverna, simboliza al hombre común no iniciado en el conocimiento. Los objetos falsos simbolizan las cosas naturales y el fuego de la cueva al Sol. Efectivamente, gracias al fuego ve el cautivo los objetos de la caverna y gracias al Sol vemos nosotros las cosas sensibles. La situación de tales hombres simboliza el estado de conocimiento de pistis o creencia. Evidentemente seguimos estando errados, pero el error de pistis es, por decirlo de algún modo, menos disparatado que el anterior.

viernes, abril 26, 2013

AUTOBIOGRAFÍA DE DAVID HUME (VIDEO)




En 1985 leí la autobiografía deDavid Hume, apenas diez modestas paginas sin concesión a las florituras literarias. Su título en inglés es My Own Life, y aunque se escribió en 1766, se publicó póstumamente en 1777. El tono del escrito me cautivó. Lo que pude saber de su vida, tras aquella escueta lectura, me hizo admirar al hombre Hume casi tanto como al gran pensador.
Sirva este pequeño video, donde se expone la última parte de su autobiofgrafía, como mi particular homenaje a uno de mis filósofos preferidos. Espero que os guste.

viernes, marzo 22, 2013

LA FILOSOFÍA DE PARMÉNIDES (VIDEO)



LA FILOSOFÍA DE PARMÉNIDES

Parménides es un filósofo griego natural de Elea, ciudad de la península itálica. Nace en el año 540  y muere en el 470 a. C. 

A Parménides le parece que es más fiable la razón lógica que los sentidos y las especulaciones que de ellos se derivan. Ciertamente en muchas ocasiones los sentidos nos han engañado (espejismos, ilusiones perceptivas, etc.) Si alguien me engaña a veces es prudente no fiarse nunca más de él. En cualquier caso adelantamos que para Parménides, claro está, cambio y movimiento no pueden existir. 

Hay que imaginarse a Parménides anulando todos sus sentidos: los ojos tapados, las manos enguantadas y los oídos y la nariz taponados. Ahora Parménides hace su pregunta crucial sólo a su razón: ¿qué existe? La razón le da una primera respuesta absolutamente cierta: existe lo que existe y no existe lo que no existe. Existe el Ser y el no ser no existe. Parece muy elemental, pero Heráclito no suscribiría esto. ¿Cómo es el Ser?, ¿es uno o múltiple? Si fuese múltiple, razona Parménides, entre ser y ser habría no ser, pero el no ser ya dijimos que no existe. Entonces el Ser es uno. ¿El ser tiene principio y fin? Si tuviese principio y fin antes y después del Ser habría no ser, pero el no ser no existe. Entonces el Ser es eterno. ¿El Ser es cambiante? Si el Ser cambiara habría algo que empieza a ser y algo que termina de ser, pero todo principio y fin de ser implica la existencia del no ser. El Ser es entonces inmutable. ¿El Ser es móvil? Si el Ser se traslada de un lugar a otro es porque el vacío se lo permite, pero si existe el vacío existe el no ser. Es obvio que el Ser es inmóvil. ¿El Ser es limitado? Si el Ser tiene límites más allá del límite habría no ser. El Ser tiene que ser ilimitado. Parménides de una forma absolutamente lógica deduce que existe el Ser y concluye que es uno, eterno, inmutable e inmóvil. Pero ocurre que Parménides fue pitagórico en su juventud y tenía un prejuicio matemático que hizo que diera forma geométrica al Ser. El Ser, además, es esférico, dice Parménides. Esta es la única característica del Ser que Parménides no deduce lógicamente. Algunos de sus seguidores se dieron cuenta que esta característica implicaba contradicción. ¿Cómo puede ser una esfera ilimitada? ¿cuanto mide su radio? ¿es su radio infinito acaso? 

Parménides sienta las bases para toda filosofía racionalista posterior y entre sus méritos está el descubrir los principios elementales del pensamiento lógico.

domingo, febrero 17, 2013

LA FILOSOFÍA DE DESCARTES (VIDEO)



LA FILOSOFÍA DE DESCARTES
1.LA ESCOLÁSTICA 
La filosofía escolástica tomista estuvo vigente desde el siglo XIII hasta principios del siglo XVII. La filosofía se centraba básicamente en cuestiones teológicas, y el conocimiento se basaba en la autoridad de Aristóteles, el Papa y la Biblia. Dios había creado el mundo y había puesto a la Tierra en el centro del universo. El cosmos estaba dividido en una región terrestre, corruptible e imperfecta, y una región celeste, incorruptible y perfecta. En la región celeste el Sol, la Luna y los demás planetas giraban alrededor de la Tierra en órbitas circulares con velocidad constante. En el siglo XVI Copérnico pone al Sol en el centro del cosmos, y la Escolástica medieval entra en crisis. A principios del siglo XVII, gracias a las investigaciones de Johanes Kepler, las órbitas de los planetas dejan de ser circulares y uniformes y pasan a ser elípticas. Y Galileo observa con su telescopio cambios e irregularidades en la región celeste. Todos estos conocimientos propiciaron finalmente el derrumbamiento de la Escolástica medieval. 

jueves, febrero 14, 2013

LA CLAVE: ELECCIONES 93


He buscado por la red y no he encontrado este programa. De modo que he decidido subirlo para disfrute de los amantes de los buenos debates. En el programa de La Clave titulado elecciones 93 se habla sobre cuestiones políticos a pocos días de las elecciones. Participan A. G. Trevijano, P.J. Ramírez, I. Sotelo, A. De Miguel, Calvo Ortega, F.J. Losantos y el representante del partido “Los verdes” Hace veinte años, pero como dice el tango, veinte años no es nada. Llama la atención la actualidad del debate por las similitudes que se dan con las circunstancias actuales. Nos encontramos con escándalos de corrupción, con crisis económica (más de tres millones de parados) y la imperiosa necesidad de que el sistema político cambie: o que sea más democrático o que sea simplemente democrático, puesto que no lo es de hecho ni de derecho (ésta es la tesis del abogado Antonio García Trevijano). Recomiendo pues vivamente su visionado. Las argumentaciones son muy enriquecedoras para todos aquellos que se interesen por la filosofía política. O simplemente por la política.
¡Que lo disfrutéis!

La clave: elecciones 1993 (1/4) por f1328945291

Ver la clave: elecciones 1993 (2/4) 
Ver la clave: elecciones 1993 (3/4)
Ver la clave: elecciones 1993 (4/4) 

lunes, febrero 11, 2013

BIOGRAFÍA DE ORTEGA Y GASSET (VIDEO)


Biografía de Ortega y Gasset por f1328945291

 Últimamente me ha dado por escrutar mi pequeño archivo de videos VHS. Y he encontrado algunas cosillas que considero interesantes. Entre ellas, este antiguo documental de TVE (calculo que debe de ser una producción de principios de los setenta) donde se narra la vida del filósofo Ortega y Gasset. He buscado antes por la red, por si alguien lo hubiese subido antes, pero no lo he encontrado. De modo que es inédito en la red. Y es un honor poder añadirlo a ella para deleite de estudiosos de la obra y la figura del filósofo.

Hay documentales más modernos y más sabrosos donde se explica su filosofía. Pero considero que este documento de poco más de media hora donde se habla solo de su vida tiene un particular valor. Es una biografía sintética y en él encontraremos documentos cinematográficos y sonoros de Ortega que no son muy conocidos.

Deseo que lo disfrutéis.

En próximas entradas, según vaya encontrándolos en el baúl de los recuerdos de VHS, añadiré más documentos interesantes.

jueves, febrero 07, 2013

LA DEMOCRACIA EN ESPAÑA (2/2)



La Constitución de 1978 quiso garantizar la independencia del poder judicial mediante la creación de un órgano de autogobierno interno llamado Consejo General del Poder Judicial. Pues tal organismo es determinante en la elección de los jueces de los diversos tribunales. El Consejo está integrado por el Presidente y veinte vocales. El artículo 122 de la Constitución prevé que ocho vocales serán elegidos por las Cortes, pero nada dice sobre el mecanismo de elección de los otros doce. No obstante, es fácil deducir que el legislador constituyente, al establecer el nombramiento por las Cortes de ocho vocales y callar sobre los otros doce, estaba pensando en una elección de esos doce vocales ajena a cualquier interferencia política, precisamente para salvaguardar la independencia del poder judicial.

miércoles, febrero 06, 2013

LA DEMOCRACIA EN ESPAÑA (1/2)


 Decía Orwell, quejándose de la ambigüedad del lenguaje político, que la mayoría de los términos políticos tienen varios signifi­cados diferentes que no se pueden reconciliar entre sí. Y que precisamente «En el caso de una palabra como ′democracia′, no sólo no hay una definición aceptada sino que el esfuerzo por encontrarle una, choca con la oposi­ción de todos los bandos. Se piensa casi univer­salmente que cuando llamamos democrático a un país lo estamos elogiando; por ello, los defensores de cualquier tipo de régimen pretenden ser democracias, y temen tener que dejar de usar esa palabra si se le da un significado». 
Porque pienso que el intelectual inglés tenía mucha razón intentaré dar significado a la palabra democracia a la que quiero referir este escrito. Es ciertamente una palabra polisémica. Los países comunistas del este de Europa se autodenominaban democracias populares y también se consideraban democráticos los países de la Europa occidental. Los planteamientos políticos de Rousseau y de Locke o Montesquieu pretenden definir la democracia. La Atenas de Pericles presumía de ser una democracia y también lo hacen los modernos EE.UU. Sin embargo la política de la Alemania democrática nada tenía en común con la propia de la Alemania federal. Los planteamientos filosóficos de Rousseau y Locke pasan por ser antagónicos en sus aspectos esenciales. Y la antigua democracia ateniense poco tiene en común con la moderna democracia norteamericana. ¿Hay una verdadera democracia? No entraré en cuestiones nominalistas. Y para evitar confusión considero oportuno nombrar las distintas democracias con un apellido diferenciador que evite la ambigüedad de su manido nombre de pila. Convengamos pues que hay democracias populares, democracias asamblearias, democracias orgánicas, democracias antiguas, democracias liberales y quizá algunas más. Elijan ustedes cuál es la “verdadera”. Pero este escrito se centrará fundamentalmente en las modernas democracias liberales propias del mundo occidental.
A mi entender las características fundamentales de las democracias liberales son tres:


sábado, enero 12, 2013

SANTIAGO ALBA Y LAS PIRÁMIDES DE EGIPTO

Entre los numerosos escritos publicados sobre la nueva política educativa del ministro Wert se encuentra el artículo de Santiago Alba Rico titulado “¿Derribamos o no las pirámides de Egipto?” El escrito me parece paradigmático. En el sentido que muestra el tono de la mayoría de las críticas a la nueva política educativa que pululan por los medios de comunicación y, por ende, en la red. He creído conveniente hacer un somero comentario sobre él, que a continuación expongo. 

El ensayo confunde la educación con la instrucción (enseñanza).

Es la familia el primer agente educador de la sociedad. Claro que una familia puede educar mal. Pero también puede educar mal un estado. ¿Por qué presuponer en el estado unas perfecciones, aciertos e infalibilidad que no se dan en ninguna instancia de lo real? Más allá de la familia, debe educar (y de hecho educa) toda la sociedad. Desde el señor que deja el asiento a una embarazada en el metro al profesor que se comporta adecuadamente en clase. Definir a la familia como “ese consenso afectivo privado”, es desde luego un exceso ideológico que debería ser justificado en un escrito que pretenda cierto rigor. Sin familia no hay verdadera sociedad, y lejos de ser una instancia puramente privada, es la instancia básica que construye la misma sociedad civil. Contraponer familia a sociedad es tan absurdo como contraponer las moléculas de agua al agua mismo. Hannah Arendt, politóloga citada por el autor, nos recuerda en su fino análisis de las sociedades totalitarias que el primer elemento que desaparece de éstas es precisamente la familia. No es casualidad. Rompiendo las moléculas familiares, destruimos la sociedad civil. Tenemos solo un conjunto de átomos individuales e indefensos que dependerán económica, profesional y emocionalmente del poder estatal. Aristóteles, tan admirado por Arendt, advierte que la unión de varias familias (no de varios individuos) es lo que constituye la aldea, y el conjunto de aldeas dotadas de ley constituye el Estado y, por ende, la sociedad.