martes, enero 06, 2009

UNA INTRODUCCIÓN A ARISTÓTELES



Aristóteles nació en el año 384 a.C., en una pequeña localidad macedonia llamada Estagira. En el 343 a. C., fue contratado por Filipo de Macedonia para que se hiciese cargo de la educación de su hijo Alejandro. No se sabe mucho de la relación entre ambos. Pero de ser cierto el carácter que sus contemporáneos atribuyen a Alejandro (al que tachan unánimemente de arrogante, bebedor, cruel y vengativo), no se advierte rasgo alguno de la influencia que Aristóteles, tan amante del equilibrio y la moderación, pudo ejercer sobre él en el terreno moral. Tampoco encontramos ningún rastro de su posible influencia política, pues Aristóteles seguía predicando la superioridad de las pequeñas ciudades estado cuando su presunto discípulo estaba poniendo ya las bases de un imperio universal.
 
Con la caída del Imperio romano, la mayoría de las obras de Aristóteles desaparecieron, hasta que en el siglo XIII fueron recuperadas por el filósofo árabe Averroes. Estos escritos, en los que se hablaba con solidez de teología, física, astronomía, ética y política, fueron asimilados finalmente por santo Tomás de Aquino, constituyendo la resistente arquitectura que daría consistencia intelectual al gran edificio ideológico de la escolástica medieval. Hasta bien entrado el siglo XVII Aristóteles, junto con el papado y la Biblia, fue una de las incuestionables autoridades por todos respetada.
La relación con la filosofía platónica es polémica y controvertida. Cuando Aristóteles contaba 17 años de edad, fue enviado a Atenas para estudiar en la Academia de Platón. No obstante, no comulgó nunca con los planteamientos filosóficos de su maestro. E incluso es dudable que llegasen a ser amigos. Aristóteles fue el discípulo más crítico con las ideas platónicas. Hasta tal punto que, años después, acabó definitivamente separándose del platonismo y fundo su propia escuela filosófica: el Liceo. Ambas escuelas: la Academia y el Liceo, compitieron por el liderazgo intelectual en la Antigüedad.
En muchos sentidos Aristóteles constituye el negativo de Platón. Platón tiene un talante místico y religioso, seguramente heredado de los pitagóricos. Aristóteles, en cambio, es un observador nato más afín al espíritu de la ciencia actual. Para Platón lo que existe eran Ideas estáticas que yacían inmutables en un mundo celeste. Se acercaba en este sentido más a Parménides que negaba el movimiento. Aristóteles, al poner el acento en el mundo sensible, tendrá que admitir el movimiento y el cambio. En este sentido se acerca más a Heráclito y a los físicos jónicos.
Platón daba más importancia a lo general que a lo particular. La Idea, el concepto general, era más importante, más real, que cada cosa particular. Análogamente, la felicidad del Estado era prioritaria sobre la del individuo. Es más, en la utopía platónica la felicidad del Estado tendría como consecuencia la felicidad de cada uno de los individuos. Aristóteles, por contra, acentúa más lo particular sobre lo general. Lo que existe es esta cosa concreta y no sólo el concepto general. Lo que existe es este árbol que estoy viendo y no solo la Idea general que yo tengo de árbol. En relación con la ética-politica Aristóteles desechará los planteamientos utópicos de Plátón. Para Aristóteles más importante que una sociedad perfecta que reposa impoluta en el mundo de las Ideas, será la felicidad del individuo de carne y hueso, que es lo verdaderamente existente. De la felicidad de cada uno de los individuos se sigue la felicidad del Estado, y no a la inversa.
Resulta pues que Platón se muestra como un idealista político amante de la utopía y Aristóteles más afín a cierto pragmatismo. Y aun admitiendo el carácter profundamente social de todos los griegos, no sería erróneo señalar que Platón es más colectivista y Aristóteles más individualista.Para resumir la figura de ambos filósofos mediante una imagen tipificada podríamos imaginar a Platón señalando y mirando a las alturas y a Aristóteles a la tierra, como en el famoso fresco renacentista de Rafael que se puede contemplar en El Vaticano.

3 comentarios:

javier dijo...

Buen video. Que te este llendo bien. Un saludo.
Tu antiguo alumno:Javier

Javier dijo...

Disculpa, quería decir "espero que te esté yendo bien" (menuda mente la mía) y quería aprovechar para decir que me alegro de que siga habiendo maestros tan buenos como Aristóteles pero espero no convertirme en un segundo Alejandro Magno.
Tu Alumno:Javier

Jesús Palomar dijo...

Hola Javier. Me alegra mucho saber de ti. Gracias por tu visita y por tu participación. Este blog, que es mi humilde morada virtual, es también tu blog y tu casa. Siéntete cómodo, amigo.
Te envío un abrazo afectuoso a través del ciberespacio.